Dim sum: ¿de dónde viene?
Dim sum, «tocar el corazón» en cantonés, nació en las casas de té de Guangzhou, donde los viajeros paraban a tomar té con unos pocos bocados. La costumbre, llamada yum cha («beber té»), floreció después en Hong Kong.
Dim sum, «tocar el corazón» en cantonés, nació en las casas de té de Guangzhou, donde los viajeros paraban a tomar té con unos pocos bocados. La costumbre, llamada yum cha («beber té»), floreció después en Hong Kong.
📍 Magreb (Argelia, Marruecos y Túnez)
El cuscús no es un cereal: son bolitas diminutas de sémola, enrolladas a mano y cocidas al vapor. Nació entre los pueblos bereberes del norte de África, y en 2020 Argelia, Mauritania, Marruecos y Túnez lo inscribieron juntos en la lista de patrimonio de la UNESCO.
📍 Sur de Brasil y Uruguay
A los neozelandeses les gustan tanto las feijoas que muchos creen que son una fruta de su país, pero vienen de las tierras altas del sur de Brasil y Uruguay. Unas plantas llevadas de Uruguay a Francia en 1890 llegaron después a California y luego a Nueva Zelanda.
📍 Sur de Luisiana, Estados Unidos
El gumbo es un crisol de culturas en un plato: un guiso del sur de Luisiana que mezcla un roux francés, el espesante choctaw filé (hojas de sasafrás molidas) y la okra, cuyo nombre africano, ngombo, dio nombre al plato. Se describió por primera vez en 1802.
📍 Memuro, Hokkaido, Japón
El gateball lo ideó en 1947 en Memuro, Hokkaido, Eiji Suzuki, que fabricó a mano palos y bolas para que los niños, escasos de juguetes tras la guerra, pudieran jugar a algo parecido al croquet. Más tarde se convirtió en el favorito de las personas mayores.
📍 Tokio–Osaka, Japón
El primer ferrocarril de alta velocidad del mundo, el Tōkaidō Shinkansen de Japón, abrió el 1 de octubre de 1964 entre Tokio y Osaka, justo antes de los Juegos Olímpicos de Tokio. Sus trenes de morro redondeado alcanzaban 210 km/h y redujeron el viaje a cuatro horas.
📍 Península malaya y Sumatra
Durian viene del malayo duri, «espina», por la cáscara espinosa de la fruta. Llamada «rey de las frutas» en algunas regiones, huele tan fuerte que Singapur la prohíbe en su metro.